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Método Design Thinking | Escuela para Emprendedores
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Método Design Thinking

Innovar no es cuestión de juego. Estudios han determinado que entre el 60 y 70% de las innovaciones terminan en fracaso, por lo que lanzar un nuevo producto o servicio puede ser todo un riesgo sobre todo para los emprendedores con modestos capitales.

Un método que permite disminuir los porcentajes de riesgos al momento de innovar es el design thinking, el cual es una herramienta sumamente valiosa y de gran utilidad para todas las empresas, no importa su tamaño, ya que se enfoca en determinar lo que realmente generará mayor rentabilidad en la línea de producción.

La metodología del design thinking se fundamenta en realizar todos los ajustes a raíz de la experiencia del usuario, poniendo al cliente básicamente en el centro de todo. Su aplicación genera soluciones eficaces, y hasta cierto punto, no convencionales, que permiten a los desarrolladores ponerse del lado del cliente. Para su aplicación es fundamental contar con un equipo multidisciplinario de distintas áreas, ya que lo determinante de este proceso es contar con la mayor cantidad de puntos de vistas posibles, que posteriormente sean canalizados en resultados aplicables.

El concepto de design thinking se comenzó a trabajar profesionalmente con el profesor de la Universidad de Stanford, Tim Brown, quien lo determina como la dirección que funciona como elemento sensibilizador para el diseñador y que ofrece métodos de resolución de conflictos, a fin de satisfacer las necesidades de los clientes y consumidores de una manera tecnológicamente factible y comercialmente viable.

El método design thinking se basa en 5 fases:

Empatía:

Se inicia colocándose del lado del consumidor y conociendo tanto sus necesidades como las formas en que le da uso al producto y servicio, de modo que se logre entender profundamente las barreras que existe entre ambos.

Definir:

Luego de entender la psicología del cliente o consumidor es fundamental sintetizar todo ese conocimiento para generar nuevos puntos de vistas y perspectivas que lleven a identificar posibles nuevas soluciones ante los conflictos.

Idear:

Aquí se evalúan todas las hipótesis generadas desde el inicio y se realiza una lluvia de ideas que permitan estructurar todas las posibles vías que ofrezcan una solución.

Prototipo:

Luego de ello, se selecciona una, dos o cualquier cantidad de ideas que recojan la mayor cantidad de potencial de ser ejecutadas y se construye su prototipo el cual permita dar una idea de cómo será el nuevo producto.

Testear:

Hacer el lanzamiento del producto puede generar muchos gastos. Para reducir la cantidad de costos, es fundamental testear el prototipo construido con grupos que contengan los perfiles de los potenciales clientes o consumidores y estudiar sus reacciones y comentarios, de modo que dependiendo de esta fase se podrá conocer si el producto está totalmente óptimo para ser lanzado al mercado o deberá volver a ser evaluado en alguna de las anteriores fases hasta que se obtenga la verdadera solución que el consumidor desea.

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